“Por el Aucas sentía un cariño muy grande que ahora se transformó en amor” exclamó Gustavo Figueroa, exjugador de S.D. Aucas

 

En una conversación exclusiva con LigaPro, Gustavo “El Potro” Figueroa, nos contó del inicio de su carrera, su paso por la selección nacional, sus clubes, y las mejores anécdotas que le dejó el fútbol con el pasar de los años.

 

“Mi papi, cuando fuimos a jugar en Ibarra, él hacía cola para entrar al estadio y escuchaba a unos hinchas decir ‘Yo vengo por ese argentino que dicen que está en el Aucas de #9’, mi papi se acercó a decirles ‘No es argentino, es ecuatoriano y es mi hijo’ mi papá se ponía feliz por la situación” dijo Gustavo Figueroa.

 

 

¿Quién te puso ‘Potro’?

Roberto Omar Machado, cuando hice un gol en Ambato en el año 2000 con Aucas

 

 

Hicimos una encuesta en las redes sociales de LigaPro: Like si el Potro Figueroa es el jugador más querido en la historia del Aucas. Muchos votaron que sí. ¿Tú lo sientes así?

Todos saben que yo inicié mi carrera en las inferiores de Liga Deportiva Universitaria, incluso formando parte del vicecampeonato en el 98 y 99, pero me ofrecieron la idea de ir a Aucas, me fui a hacer pruebas 1 semana con Ramiro Blacutt, que era el entrenador, y las pasé. Desde ahí siento un cariño muy grande que ahora se transformó en amor. Pase muchas cosas inolvidables, espectaculares gracias al Aucas que me llevaron a ser jugador de selección. Viví cosas importantes a pesar de no lograr un campeonato.

 

 

Tu nombrabas ese año 2000, obviamente es cuando irrumpes en la escena generando comentarios como ‘¿Quién es este chico? Es corajudo, rápido, etc.’ Teniendo una buena campaña ¿Qué pasó después?

 

Aucas no pudo usar la opción de compra en el año 2000, y tuve que regresar a Liga para jugar la serie B porque ya estaban descendidos. Yo gustoso de regresar a Liga por el cariño que le tenía al equipo por las cosas que viví de joven ahí.

 

A mitad de año me vendieron a El Nacional, le pedía a Don Rodrigo Paz que no me venda, pero las circunstancias hicieron que me vaya. En El Nacional también viví cosas muy bonitas, ese año quedamos subcampeones y poco a poco fui haciendo carrera.

 

 

El Aucas del 2004 fue muy bueno, ese primer semestre sobre todo con Luis Fernando Suarez, antes de que se vaya a la selección, y donde estabas tú, el Tín Delgado, Higuita, Renán Calle y Jairo Campos ¿Si Luis Suárez no se iba, capaz era el momento de salir campeón Potro?

Ese quipo era admirable, fue mi mejor año, pero al Aucas le ha faltado suerte para ser campeón, porque ha tenido buenos equipos, equipazos, de los que nombraste: Jairo Campos, Renán Calle, Enrique Vera, Guerrón, Geovany Espinoza. Muchos de ellos fueron campeones de América con Liga Deportiva Universitaria, con la base del Aucas. Entonces, para mí, no es falta de capacidad sino falta de suerte y estructurar también, junto a los dirigentes, un proyecto ambicioso para que el equipo pueda salir campeón.

 

El Bolillo renunció, y Luis Fernando Suarez era la mejor opción para remplazarlo como DT de la selección. ¿Qué profesor no quiere ir a la selección? Le dieron la oportunidad, todos nos pusimos tristes, pero teníamos que comprender que era su ambición. La suerte es lo que le falta al Aucas, terminar bien un año y poder salir campeones.

 

 

En el 2004 juega Ecuador vs Colombia en Quito, Colombia siempre ha sido difícil para nosotros, y le pudimos ganar. Esto pasó en una etapa en donde se empezó a buscar el compañero ideal para el Tin Delgado y tu tuviste la oportunidad acompañarlo en este partido.

Si, fue muy emocionante. Uno de mis sueños siempre fue jugar en la selección, cantar el himno nacional con el estadio lleno. Me daban ganas de llorar porque veía que uno de mis sueños se estaba haciendo realidad.

 

En la convocatoria estaba el Flaco (Kaviedes) y empezaron a entrenar con la dupla de él y el Tin, pero no le convencía al Bolillo, entonces de ahí me agarró el Tin y me dijo “El profe va a jugar contigo. Tienes que estar fuerte de la cabeza, el corazón, le gustaba aconsejarme. ¡A mí se me puso el corazón a mil! Faltaban como 9 días para el partido, pero yo ya estaba ilusionado.

 

Me fue bien, me pidió una cosa y lo hice. Después del partido me dijo que lo hice muy bien y que por eso salió figura Franklin Salas, porque cuando él entró estaban desgastados. Yo le dije “profe, a mi lo que me gusta es marcar historia y después de 32 años de no haberle ganado a Colombia, le agradezco mucho”.

 

 

Después de Colombia, vino el partido contra Bolivia que lo íbamos ganando fácil 3-0 en el primer tiempo y uno decía “Bueno, ya está”, con todo respeto, ¿Se relajaron?

Claro que sí, íbamos ganando tranquilamente 3-0, hasta le metimos un buen toquetín como le decimos nosotros. Lo que pasa es que cuando te meten un gol ya uno se pone con cuidado… Ya con el segundo gol uno dice “No, no, no. Ya hay que empezar a concentrarse” y me parece que fue un partido que nos relajamos, pero gracias a Dios nos salió bien y sacamos esos 6 puntos que lo metieron a Ecuador nuevamente en rumbo para el Mundial y yo creo que ser parte de esas historias a uno lo llena muchísimo para poder contarlo.

 

 

¿El mejor compañero que tuviste? ¿podemos definirlo como dupla de ataque o podrías definirlo como el mejor asistidor que tuviste?

Como mejor dupla, obviamente, el Tin Delgado. Nos entendimos tan bien que realmente fue algo importante lo que hicimos en el Aucas.

 

El mejor abastecedor, Vilson Rosero. Cuando yo corría, yo ya sabía que él me iba a tirar la pelota al espacio, solo con la mirada yo ya sabía dónde iba la pelota y él ya sabía hacia donde yo iba a correr. A mí lo que me gustaba era hacer las diagonales, por el centro y hacer las diagonales por afuera, que meta la pelota por detrás de los defensas centrales. Hicimos una buena dupla, me conocía bastante. 

 

En 2004 le ganaron a LDU 5-1 con 4 goles del Tin Delgado y  aplastaron a una Liga de Quito que ya empezaba a armar grandes equipos que lo llevarían a la consecución de logros internacionales, pero ¿ese partido es el que más recuerdas o tienes otro?

Ese es el que más me emociona, el estadio lleno, rivalidad, la manera en cómo se hicieron los goles, la fiesta que se vivió.

 

También recuerdo otro partido con El Nacional que venía jugando Copa Libertadores y ahí ya estaba jugando Antonio Valencia, tenían un buen equipo. Nos empezaron a ganar 2-0 y nosotros, con mucha garra que tenía el equipo, remontamos y le ganamos 4-2, el Tin Delgado hizo 2 goles, yo hice uno y Renán Calle hizo el otro de penal. Fue una fiesta completa en el estadio.

 

El mejor gol Potro, el que tengas en la mente siempre.

Cuando me pusieron “Potro”, cuando le ganamos 1-2 al Macará en Ambato. Agarré la pelota en mi campo, era un tiro libre en contra, Carlitos Enríquez rechazo la pelota con los puños a la banda y yo evité que salga la pelota en ¾ de mi cancha, me di a vuelta y empecé a correr, eludí a un defensa, después me dieron una patada que de tanta emoción que tenía ni la sentí, después vino Chiriboga a quererme talar pero pude saltar y de ahí lo que hice fue acomodarme para poder meter la pelota. Es fue el mejor gol de mi vida y el que nunca voy a olvidar.

 

¿Hay archivos de este gol? ¿Lo has visto o ya nunca más lo volviste a ver?

Si, en las redes sociales está el gol. Yo lo tengo grabado aquí, me lo pasaron y lo tengo en mi celular, en la casa, en la computadora. Esas cosas ojalá nunca se puedan perder porque son recuerdos. Tengo discos de como narraban los goles en la radio, eso hace emocionar bastante también, como lo narraba Cesar Pardo, que en paz descanse, así como Carlos Efraín Machado.

 

En el 2005 llevan a Emelec a Evelio Ordóñez y al Potro Figueroa la delantera “equina”, formada por “El Corcel Negro” y “El Potro” pero no resultó. ¿Recuerdas esa experiencia?

Claro, y el Pony Ladines también estuvo ahí. Fue un semestre que yo regresaba de Perú y era un Emelec de “vacas flacas”. Hice 3 o 4 goles, por lo menos me saqué la espinita de hacer goles importantes. Uno de esos le dedique a mi hija recién nacida el gol y lo grite con mucha emoción, fue un gol importante porque empatamos 2-2. Después hice un gol contra LDU en el Estadio Modelo y ganamos 1-0.

 

Si hubiéramos tenido un poco más de peso en el equipo hubiera sido otra cosa porque nos quedamos de la liguilla por 2 puntos. Hubo un partido que nos empató el Dep. Quito 2-2 sobre el final, si ganábamos ese partido hubiéramos entrado a liguilla, faltó experiencia.

 

 

¿Cómo viviste este último tiempo del Aucas? Esta etapa no solo donde el club se va a B, sino que baja a Segunda Categoría, le cuesta años volver. El equipo se recompone, pero le sigue costando volver a afirmarse como ese club protagonista del torneo.

Cuando se fue a segunda categoría yo lloré. Estaba en Macará, recuerdo que estábamos en un partido, jugábamos a las 18h00 y el Aucas había jugado a las 14h00 y lastimosamente vi el partido, descendieron y lloré porque es un equipo que quiero mucho.

 

Cuando me dijeron que regrese al equipo para jugar la segunda categoría no lo dudé, yo tenía 32 años, a lo mejor hubiera buscado otro equipo de la B o la A, pero cuando el Aucas requería de mí siempre estuve ahí. Estuvimos 2 años así, recién en el segundo año lo pusimos subir a la Primera B.

 

Uno de los méritos de LDU para ser campeón de América después del descenso que tuvo en el 2000, es el proyecto que tuvo a largo plazo y salió bien. Me parece que eso le falta al Aucas para que pueda ser el equipo que es Independiente del Valle en estos momentos.

 

Este año estuvimos a 30 segundos de pasarle a Vélez, un grande en la Sudamericana. El día que tengamos esa suerte que digo y que nos hace falta, volveremos a ser el equipo fuerte que fuimos durante años.


Fecha: 2020-06-12