LigaPro continúa escribiendo capítulos vibrantes en la historia del fútbol ecuatoriano, combinando altas dosis de intensidad, partidos de pronóstico reservado y momentos inolvidables que resuenan en cada estadio del país. El más reciente hito histórico alcanzó su cúspide cuando el marcador decretó la llegada del esperado gol número 5000 de esta nueva era de nuestro balompié. Esta hazaña fue inmortalizada por Sergio Vásquez, jugador de Orense, quien sacudió las redes en un duelo de máxima exigencia frente a Independiente del Valle al minuto 64 del encuentro, grabando su nombre de forma perpetua en los registros estadísticos del torneo.
Llegar a los cinco millares de goles es el fruto de una evolución constante repleta de emoción desde la instauración del certamen en 2019. El recorrido histórico arrancó con Braian Miranda de Macará, quien abrió los anales de las anotaciones emblemáticas al convertir el tanto número 1000 frente a Liga de Portoviejo. Años de competitividad y talento continuaron cimentando la ruta con Kevin Minda, autor del gol 2000 con Universidad Católica ante 9 de Octubre; más adelante apareció Ángel Quiñónez, encargado de firmar el gol 3000 con la camiseta de El Nacional frente a la Universidad Católica; y finalmente, Michael Hoyos dejó su sello indiscutible al marcar el gol 4000 con Independiente del Valle en un vibrante enfrentamiento contra el Manta Fútbol Club.
Más allá de las jugadas aisladas y el brillo individual, el análisis acumulado de las temporadas refleja también marcas a nivel de equipos. Prueba inequívoca de esta efectividad ofensiva sostenida es que solo tres equipos en toda la Era LigaPro han logrado rebasar la barrera de los 400 tantos convertidos. Independiente del Valle lidera este selecto grupo con un registro imponente de 427 anotaciones, seguido de cerca por Liga Deportiva Universitaria de Quito con 414 conversiones, y Universidad Católica cerrando el podio con 402, consolidándose como las instituciones más prolíficas y consistentes desde el año 2019 en la eficiencia frente a las porterías rivales.
En definitiva, estas cifras trascienden el mero archivo numérico para convertirse en el relato vivo de una competición moldeada por la ambición, la competitividad y la búsqueda constante de la excelencia deportiva. A medida que el torneo avanza y los equipos se juegan la vida en cada jornada, la consolidación enriquece el dramatismo y la emotividad. El camino hacia el próximo millar de goles promete mantener encendida la llama de la pasión, ratificando a la Era LigaPro como un escenario dinámico donde cada minuto en la cancha redefine el pulso del balompié nacional.



